El emprendedor y…¡La última cruzada!



A veces la búsqueda de financiación para los emprendedores es algo así como ir en pos del santo grial… todo el mundo habla de él, cuentan de sus maravillosos milagros, lo mágico del hallazgo, pero nadie lo ha visto o se ha perdido hace mucho, mucho tiempo.

Es una búsqueda que muchas veces es frustrante, fútil y sin un resultado positivo. ¡Hay que seguir adelante! ¡Perseverar! Ya que sí es posible obtener financiación, pero hay que mover en nuestras cabezas la idea de que no sólo nos la puede dar un banco, hay más posibilidades.

Obviamente para pedir dinero prestado y financiar nuestro negocio, los primeros en creer en la idea debemos ser nosotros, debemos tener claro para qué queremos el dinero y, además, tener plasmadas todas nuestras estrategias, objetivos, planes, acciones, tareas, inversiones, fuentes de financiación, clientes, datos y todo lo que caracterice nuestro proyecto en un plan de negocio que sea presentable. Recuerde, presentable… ¡no valen las ideas escritas en servilletas de papel!

Muchos emprendedores pueden cometer el error de ir a pedir dinero al banco (recuerden lo que le pasa a uno de los protagonistas en la película parafraseada en el título cuando elige mal su “grial”) sin tener preparado un plan de empresa, el cual tampoco nos asegura ningún éxito a la hora de conseguir la liquidez suficiente para “levantar la persiana”… ¡Hágalo igual! ¡Empiece! (Piense un poco, seguro que encuentra la manera… normalmente se necesita mucha menos inversión de la que usted cree)

Hay otras vías para poder financiar nuestro proyecto (si es necesario… ¿se lo ha preguntado?)

-Inversionistas privados: Son personas que, por su experiencia, pueden ver, si una idea tiene futuro y si el negocio es viable o rentable, son los “business angels” de las que existen varias redes.

-Joint Venture: donde podemos colaborar con otros socios para compartir las inversiones, gastos y beneficios

-Fondos de capital riesgo, controlados por entidades financieras que participan de la empresa aportando el capital para su funcionamiento a cambio de una participación en los beneficios esperados y ayudando a que estos se produzcan

-Financiación propia en base a las ventas realizadas: Cuando las ventas cobradas superen los gastos fijos de la empresa debemos ahorrar el “sobrante” en una cuenta separada, si puede ser, de inversión o rentabilidad, para “salvaguardarlo” y que nos reditúe.

Tan importante es buscar y encontrar financiación, como los hábitos financieros del emprendedor, ahorre para invertir y financiar su negocio y por lo que más quiera no aumente el gasto al aumentar el beneficio, es decir, reduzca sus gastos fijos… ¿piensa que alguien le prestará su dinero si no sabe cuidar ni el suyo propio?

Tenga FE en su idea, SEA perseverante, PÓNGALO por escrito y el dinero aparecerá, ¿no me cree? ¡PRUEBE!

Por cierto, si te perdiste la primera viñeta cómica de #AquíNoHayQuienEmprenda, puedes verla aquí.

    David Rodríguez
Twitter: @DavidrGEH
Gestión Empresarial Humana

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