Minicréditos, alternativa a crowdfunding, bancos y otros

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El activo más importante de un emprendedor es: su propio tiempo. Y un buen modo de ahorrar tiempo es buscar financiación lo más sencilla y rápidamente posible. Ya hemos comentado en otras ocasiones la utilidad de los minipréstamos para un amplio rango de usos, personales o profesionales y a veces, en los emprendedores y las pymes, la línea que separa lo personal de lo profesional es muy fina. Por ello, insistimos en tener en cuenta una serie de circunstancias para acudir a esta vía.

Uno de los puntos que más nos preocupa a la hora de elegir una entidad de mini préstamos es que sean rápidos en contestarnos, que no nos agobien con papeleos, y que pongan de su parte para que nuestras gestiones tengan éxito. Por otro lado también es importante que las entidades tengan solvencia y si es posible, reconocimiento internacional. Por último, hay que tener en cuenta que, determinadas condiciones, pueden hacer que muchas entidades te rechacen siempre el crédito, lo que supone un paso hacia atrás. Por ejemplo, estar en una lista de morosidad puede ser una de ellas. En este caso lo más importante es que te concedan el préstamo y, ¡sorpresa!, hay entidades que permiten la concesión de préstamos aun estando en ASNEF.

Por ejemplo, la empresa Sucredito.es de préstamos rápidos, acepta a clientes que se encuentran en listas de morosidad, lo que es un alivio para aquellos que hayan cometido algún fallo en sus anteriores negocios o hayan tenido mala suerte en el pago de otros productos o servicios financieros, pero que en la actualidad dispone de liquidez suficiente como para hacer frente al préstamo.

En cuanto a los propios minicréditos, la variedad es amplia. Los importes van desde los 50 a los 600 euros y los plazos de devolución son a elegir entre 15 o 30 días. La mayoría de los prestamistas ofrecen microcréditos con Asnef como Pepedinero o sucredito, anteriormente mencionado.

Por otro lado, es importante tener claro a qué proyecto vamos a dedicar la inversión aunque no hace falta que hagas un plan de negocio para el mismo. Puede ser desde una necesidad puntual de liquidez, tan frecuente en pymes y autónomos, como ahorrar tiempo en la tramitación de la financiación, ahorrar tiempo para comprar esa impresora que necesitas o ese teléfono que te ayudará a generar negocio. Los emprendedores tenemos que pensar siempre que somos diferentes porque todo nuestro tiempo vale dinero. Cualquier minuto que ahorramos de papeleo es dinero que dejamos de facturar, porque siempre estamos con el alma puesta en nuestro negocio. Por tanto, debemos estar informados y plantearnos la opción de las entidades rápidas de crédito, que sí que están prestando a quien lo necesita.

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