Viralización,
El arte de perder el control

viralización_video_spotize

Nada es gratuito en el mundo publicitario, ningún movimiento es realizado sin una perspectiva clara, sin que haya un trabajo detrás que permita alcanzar unos óptimos resultados. Planificamos, organizamos, nos basamos en nuestras experiencias adquiridas durante años de trabajo con los más diversos anunciantes, con los más heterogéneos targets, con creatividades de todas las temáticas y estilos. Realizamos todo tipo de campañas cada una en su dirección, con sus objetivos bien marcados y construimos una autopista llena de acciones para alcanzar la meta prefijada.

En cualquier caso, siempre pueden aparecer inesperadas curvas. Por ello se activan mecanismos de control, se replanifican campañas para enderezar el rumbo, para volver al camino que lleva hasta el objetivo final. Sea como sea, si el trabajo está bien realizado, alcanzaremos la meta con éxito.

La aparición de nuevas tecnologías y métodos, están haciendo que este modelo deje de ser aplicable a todas las formas publicitarias. De hecho, lo mejor que puede pasar en nuestras nuevas campañas es que perdamos el control. Ya no se trata de conducir hasta un destino, sino de incentivar que la carretera esté llena de vehículos hasta atascarla y que cada uno de ellos tenga la intención de viajar a distintos lugares. En este aparente desconcierto estará el éxito de la campaña.

Igualmente se fija un objetivo y un camino para lograrlo pero, una vez dado el primer paso, nos será imposible seguir el rastro de todas nuestras huellas, y de eso precisamente se trata.

Cuando queremos viralizar un vídeo de una determinada marca o producto nos importan fundamentalmente dos criterios: Creatividad y duración del spot. La capacidad para viralizar es directamente proporcional a estos dos parámetros. Un vídeo que resulte curioso, gracioso o anecdótico y cuya duración se encuentre por debajo de tres minutos puede alcanzar el éxtasis de cualquier anunciante: Publicidad nada intrusiva que los propios consumidores desean compartir, enseñar a sus amigos y familiares dejándoles ese espacio para su éxito personal, para sentirse bien enseñando a sus seres queridos algo que les arrancará una emoción. Lograr que ese mismo modelo se haga extensible a todos los contactos de un usuario para que a su vez compartan el vídeo con más y más gente es ahora el objetivo, es dejar que los propios usuarios tejan una tela de araña para desde el target que partimos, acabar entrando en cualquier otro. Es el arte de perder el control.

Fuente Imagen | Social Vídeo Marketing

    Daniel Sanz
Ejecutivo de cuentas
Spotize, video impacts 2.0

Daniel_Spotize

Tags: , , , ,

Leave a Reply